Consejos para crear poderosas experiencias de alabanza y vibrantes equipos de alabanza. Parte 2
15 Feb. 2016

Consejos para crear poderosas experiencias de alabanza y vibrantes equipos de alabanza. Parte 2


Continuamos con la segunda y última parte.

Haz algo que te asuste

Si deseas crecer debes estar preparado para el riesgo. Como regla general, haz algo todos los meses que te asuste, que te ponga algo nervioso. Podría ser pedirle a un joven que haga la oración del inicio del servicio, cantar una canción en medio del sermón. Podrías preguntar a un visitante sobre su relación con Cristo después de que el servicio haya terminado. Si te tiemblan las piernas es un buen indicativo de que aún tienes un pulso. Haz algo que te saque constantemente de tu zona de confort.

No comas ansias

Viene el domingo después del súper congreso , conferencia o campamento. Tenemos pasión, ideas grandiosas, todo asombroso, estamos super listos, ya tenemos armada la canción y nos pega la cruda realidad:  nosotros cambiamos pero la gente son las mismas personas de las que huímos una semana antes. Me gusta un proverbio chino que dice: “Oh caracol, sube la montaña del Monte Kilimanjaro, pero lentamente”.

Apunta a las estrellas pero date cuenta de que aún no contamos con la tecnología que te ayuda viajar a través de los años-luz. Sé intencional e inteligente con tus cambios. Jesús es paciente contigo, sé paciente con tu gente. Guíalos a través del proceso y ayúdales a comprender las razones del cambio.

No le temas a las emociones, pero no las fabriques para manipular

Nuestra obsesión no debería ser: “¿Cómo puedo sacarles las lágrimas este domingo? ¿Qué puedo hacer para que caigan de rodillas con esta canción? De seguro esta canción los hará brincar… Tu enfoque debería ser invitar a la gente a un encuentro con Dios. Por otro lado, ¿cómo puede una persona que entiende este increíble mensaje de gracia evitar ser emocional? Algunas personas en tu congregación crecieron con un paradigma donde dichas emociones son debilidad: No llores, los hombres no lloran. No grites, no dances, no te rías. Nada de eso es espiritual. No uses las expresiones exteriores para catalogar un servicio como exitoso. Nuestra responsabilidad es ayudar a conectar a las personas con Dios a través de ese tiempo, no manipular las emociones.

 Lee tu plan en voz alta

Esto es muy práctico y muy simple. La mayoría de la gente no leerá tu plan, solo lo oirán. Cierra la puerta y lee tu plan en voz alta. ¿Cómo suena?

Ignora por un momento el hemisferio izquierdo de tu cerebro

Cuando estás trabajando en un sermón, proyecto, poema, una obra de teatro, alguna canción nueva, etc, tu lado creativo (el hemisferio derecho de tu cerebro) tiene que ser capaz de trabajar sin tener al lado detallista (el hemisferio izquierdo del cerebro o el editor) por encima de tu hombro. Lo importante cuando empiezas a trabajar es seguir creando sin evaluar lo que estás haciendo mientras lo estás haciendo. Muchas veces nuestro lado creativo (hemisferio derecho) se reprime porque el lado izquierdo le  está preguntando: “¿Lo escribí correctamente? ¿Realmente creo que esto funcionará? No creo que sea lo suficientemente bueno. Me pregunto que dirá el hermano Luis de esto”. El hemisferio izquierdo del cerebro tiene que dejar trabajar al hemisferio derecho en paz, de otra manera éste nunca hará nada.

Una vez finalizado el trabajo artístico comienza el duro y doloroso trabajo del lado izquierdo: Pulir, editar y eliminar…

Establece metas pequeñas y recompénsate cuando las logres

Si terminas alguna tarea, alcanzas alguna meta o ves una transformación en tu equipo, ministerio, evangelismo, compañerismo, o discipulado, celébralo. Permite que todos en el equipo celebren las pequeñas victorias y logros. Romanos 12:15 dice: “Gozaos con los que se gozan”. Establece metas visibles y alcanzables y celebra cuando las alcances.

 

Translated and edited by Gherman Sánchez

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